Tú que me confundes y me enredas; ya no sé si me
interesas o simplemente me caes bien.
Tú que me transmites tanto cuando me tocas al
despedirte, que me hace considerar todo nuevamente.
Tú que hablas de una manera tan sincera de lo que
piensas hacer, que haces sentirme frustrada.
Tú que dentro de mi ficción has estado ya en tantos
planes, y desaparece cuando hablas de tu insatisfacción.
Tú eres el culpable de lo que estoy pensando y
sintiendo, y aún así no te has sometido a juicio.
Tú que cargas con mi iris de inspiración y no lo notas
en tus hombros.
Y tú me haces entender que puedo ser la Penélope de la
historia
No hay comentarios:
Publicar un comentario